Posted on 07 abril 2012.
El Frente Cívico pidió se declare la “emergencia en Salud
Mental” en la Provincia de Córdoba y la creación del un “Comité de Crisis en Salud Mental”. Reza textualmente: “Declárase la “emergencia en Salud Mental”…Créase el “Comité de Crisis en Salud Mental”…FUNDAMENTOS: Señora Presidenta:
Durante los meses de Febrero, Marzo y lo que va del mes de Abril, nos hemos ocupado de informarnos sobre la situación de varias instituciones públicas provinciales pertenecientes al área de Salud Mental, conmovidos por las repetidas y públicas irregularidades emergentes de estos nosocomios estatales. Así fue como visitamos el Hospital José Ceballos de la Ciudad de Bell Ville, al Hospital Colonia Santa María de la Ciudad de Santa María e Punilla, al Instituto Provincial de Alcoholismo y Drogadicción (IPAD), a la Casa del Joven y el Hospital Colonia Emilio Vidal Abal de la Ciudad de Oliva (yo no mezclaría con lo de la vsita a las escuelas).
Sólo bastaría poner de ejemplo la constatada miseria del Instituto Provincial de Alcoholismo y Drogadicción, su crónica decrepitud, su estado de abandono, el obsceno contraste con el colindante Centro Cívico, escandalosa realidad, que no puede menos que llevarnos a presentar este Ley que Declara la evidente emergencia y crisis sanitaria de estos establecimientos de Salud Mental.
Vamos a ir desglosando lo que hemos visto, no nos han contado nada, hemos estado allí, hablamos con los equipos de salud, con los Directores que encontramos y también con los pacientes.
La situación del Hospital de Bell Ville, todos sabemos que excede lo de salud Mental, es un desastre por dónde se lo mire y acaba de ser noticia, lamentablemente por un nuevo acto de locura y horror. Un paciente psiquiátrico, que estaba alojado en la sala de salud mental del Hospital José Antonio Ceballos de la ciudad de Bell Ville, murió el viernes tras recibir días antes serios golpes en la cabeza, propinados por otro internos que fue derivado a la Colonia Emilio Vidal Abal.
No es la primera vez que ocurre un hecho trágico, todavía no se dilucidó la muerte del paciente interno de Salud Mental, Sr. Marcelo Molina, acaecida el 20 de Abril del 2011, aparentemente comido por alimañas y perros, luego de haber desaparecido de la sala en una madrugada….curiosamente fue encontrado entre la maleza a 30 metros de la guardia central…sin corazón, sin un pulmón, sin testículos, con todo el cuerpo mordido. Recordemos también que en diciembre de 2010, Sandra Raivo, una paciente psiquiátrica fue asesinada a golpes a manos de otra compañera de pabellón.
Para significar la complejidad de lo que estamos diciendo baste mencionar por ejemplo que de los 300 pacientes internos en Salud mental hay más de 100 que están judicializados.
La infraestructura no sólo no está preparada para contener a este tipo de pacientes sino que no puede contener a ningún paciente, llegando a la aberración de la sala 1 de salud mental en el cuál los pacientes están en un estado infrahumano, 80 pacientes con un solo enfermero que los tiene que cuidar, alimentar, vestir; con una infraestructura catastrófica que en cualquier momento se viene abajo y que asombró hasta al propio Ministro de Salud de la provincia hace pocos días. Sala abandonada al fondo del hospital contra el río, con las cloacas tapadas, los techos humedecidos, las paredes electrificadas, sin vidrios, en síntesis: un verdadero infierno!
Por la gravedad de la situación que atraviesa el hospital de Bell Ville nos parece importante adjuntar como parte de estos fundamentos, la Carta Abierta elaborada por el “Foro de Participación Multisectorial en Defensa de la Salud Pública y del Hospital José A. Ceballos”.
Allí se puede notar la desesperación y el clamor del pedido de la comunidad por el estado de abandono y emergencia del nosocomio. Angustia colectiva que ya motivó la expresión pública espontánea de los indignados ciudadanos con la organización de tres marchas multitudinarias, de más de mil vecinos, por las calles céntricas de Bell Ville, al igual que el reciente reclamo sobre la autopista Córdoba – Rosario.
El Hospital Colonia Santa María, perdido y abandonado sigue en pie el Hospital que albergara a los tuberculosos hace décadas atrás. Hoy, con menos internos pero también con cada vez menos recursos, pocos médicos y enfermeras hacen lo que pueden en esa enorme y vieja construcción, a la que cada vez le van quitando vida y espacio.
Hasta que la nueva ley de salud mental entró en vigencia, en el Hospital había cerca de 300 pacientes. Hoy quedan 73 camas ocupadas, sin embrago el deterioro fue en aumento.
No tienen calefacción, ni aire, llueven los techos y se caen en pedazos. En parte del predio funciona una Colonia de Vacaciones y otra parte fue arrendada hace años, pero nadie sabe quién maneja esos fondos ni cuáles son los contratos existentes, esto motivó un pedido de Informes el mes pasado.
Los fines de semana se quedan sin agua ya que desde la colonia de vacaciones, que funciona en la parte de adelante del predio del Hospital, pusieron un caño a la red y existe otro caño que va a barrios aledaños, de ese modo el hospital se queda sin agua, sobre todo los fines de semana, por lo cual hay que recurrir a camiones cisternas para que la provean, lo que encarece los costos operativos.
No hay suficientes médicos de guardia. Se necesitarían tres por turno, por lo menos, pero en general cuentan con uno.
Los profesionales advierten que se está produciendo una rotación de los pacientes psiquiátricos que están siendo externados.
Los pacientes que fueron trasladados a las casas de medio camino no tienen profesionales que se ocupen de ellos. Por ejemplo hay una sola enfermera (que no cuenta con ART para las actividades que exceden la labor de enfermería) y tampoco ambulancia. Y hay una sola psicóloga que los visita.
Reina entre los profesionales una sensación de “incertidumbre” y el esfuerzo del equipo médico no puede soslayar el desentendimiento del Estado.
La Colonia Emilio Vidal Abal, situada en la Ciudad de Oliva, no corre mejor suerte que el resto, con una población de mas de 700 internos, presenta serias deficiencias en su estado edilicio y en sus recursos humanos.
Con un alto porcentaje de pacientes judicializados, con escasos recursos, con baños que se tapan a pesar de que algunos han sido remodelados hace poco tiempo, con colchones que son una fina lámina de goma espuma, con camas que se caen, galerias que no se quedan atrás.
Señora Presidenta, las fotos que se adjuntan son mas que elocuentes, ponen en evidencia la gravedad de la crisis por la que atraviesa esta institución. Con alto índice de carpetas médicas pedidas por los profesionales que no dan abasto, ya que la relación médico-paciente o enfermeros-pacientes están muy lejos de ser las óptimas y las recomendadas por las normas internacionales.
La naturalización del desastre lleva por ejemplo a que parezca normal que en una “sala de contención” “Inhabilitada” porque se está por caer el techo, se aloje un paciente porque puede escaparse y poner en risgo su vida. Paradoja aparte, su vida está en riesgo adentro de la sala de contención.
En este nosocomio se repite como en los demás, el déficit en la alimentación, tanto en la cantidad como en la calidad de los nutrientes, lo que lleva a la disminución del peso de los pacientes y la consecuente vulnerabilidad clínica con la repetición de enfermedades relacionadas con este déficit.
En cuanto al IPAD, no se queda atrás en el desastre, un lugar en el que se internan y trata adictos voluntarios o judicializados mayores de 21 años. Adicción al alcohol, drogas y tabaco, también con un alto índice de judicialización, casi el 95% según estima el equipo de salud que allí trabaja.
El lugar se encuentra en deplorable estado: a simple vista se ven pasillos con colchones, paredes húmedas, rotas y sin pintar; falta de mobiliario como sillas o escritorios. Ni hablar de la falta de camas o baños en condiciones. Los espacios son chicos, amontonados de gente, colchas, bultos de ropa y colchones, todo en un ambiente oscuro y desagradable. Los baños están electrificados y se quedan sin agua. En las habitaciones pensadas para dos internos colocan hasta 4 “camas”. No tienen un móvil para visitas domiciliarias.
Señora Presidenta, el IPAD, tiene 42 camas reales en estado calamitoso y llegan a tener casi 90 internados, un verdadero despropósito. Hay 3 baños para 70 internos.
Es lamentable y preocupante, las condiciones en que los profesionales deben ejercer sus funciones, condiciones realmente insalubres. Condiciones que sin duda afectan la salud física y psíquica de quienes trabajan allí. “Acá lo más sano que tenemos son los pacientes y sus familiares”, concluyó una de las profesionales con mayor trayectoria del IPAD.
El IPAD es uno de los establecimientos con la mayor rotación de personal de la Provincia, “los profesionales se van o se mueren”, sintetizó un miembro del equipo de salud. En los últimos 5 años renovaron la planta completa, ganan un promedio de $ 3600.
Como si lo propio fuera poco, el patio del IPAD colinda con las ventanas del hospital neuropsiquiátrico. Con quienes allí están internados interactúan los internados en el IPAD, pasándose sustancias y hasta teniendo sexo, sí tal cuál lee, teniendo sexo entre los barrotes de las ventanas, en condiciones de absoluta inseguridad sanitaria.
El IPAD es la expresión más acabada de lo que significa hoy la violación a los Derechos Humanos.
Se adjuntan a estos fundamentos fotos de cada uno de las instituciones a las que hemos hecho referencia, entendiendo que las imágenes hablan por sí mismas.
Señora Presidenta, Señores Legisladores, es imposible pensar que puede seguir este estado de cosas, la gravedad de lo que vimos nos obliga a que desde el Bloque del Frente Cívico, planteemos una medida extrema pero necesaria, la declaración de la emergencia en salud mental y la puesta en marcha de un Comité de Crisis. La salud mental no puede ser pensada como aislada, creer que una Ley iba a resolver el problema de años de inoperancia y desidia, es una mirada pequeña y des-responsabilizada.
Por lo expuesto, solicitamos la aprobación del presente proyecto.
LA LEGISLATURA DE LA PROVINCIA DE CORDOBA SANCIONA CON FUERZA DE LEY.
Artículo 1º: Declárase la “emergencia en Salud Mental” en la Provincia de Córdoba, por un período de noventa (90) días a partir de la promulgación de la presente, pudiéndose ampliar por un período similar de mantenerse la situación que diera origen a esta declaración.
Artículo 2º: Créase el “Comité de Crisis en Salud Mental”, por el plazo de noventa (90) días, prorrogable por el Poder Ejecutivo por otro período igual, en tanto se mantengan las condiciones que motivaron su creación.
Artículo 3º: El “Comité de Crisis en Salud Mental” estará integrado por el “Consejo Consultivo para la Salud Mental” creado por Ley 9848, un representante del Ministerio de Infraestructura, un representante del Ministerio de Desarrollo Social y dos representantes de la Comisión de Salud Humana de la Legislatura.
Artículo 4º: El Comité deberá definir las prioridades en materia de salud mental y emitir resoluciones de las acciones inmediatas a llevar a cabo, teniendo como marco general los preceptos de la Ley Provincial Nº 9848.
Artículo 5º: El Comité deberá sesionar en el ámbito que el Poder Ejecutivo determine, en un período establecido cada siete (7) días y tendrá por objeto evaluar el curso de los acontecimientos en el área salud mental, debiendo practicar informe de lo actuado.
Artículo 6º: Las resoluciones del “Comité de Crisis en Salud Mental” son vinculantes para el Poder Ejecutivo Provincial.
Artículo 7º: El Poder Ejecutivo Provincial deberá abocarse de manera inmediata a cumplimentar las resoluciones emanadas del “Comité de Crisis en salud mental”.
Artículo 8º: Autorizase al Poder Ejecutivo Provincial a realizar las adecuaciones presupuestarias para atender las resoluciones del “Comité de Crisis en Salud Mental”, las que serán monitoreadas por dicho Comité y ad referéndum de la Legislatura de la Provincia.
Artículo 9º: De forma.